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CÓMO APRENDER

El talento natural vs la mentalidad de crecimiento

Andrés Nieto

15 Noviembre 2019

¿Por qué a algunas personas les va mejor que a otras a la hora de aprender? Estoy seguro que te has hecho esta pregunta, ya sea para compararte o simplemente por curiosidad. El asunto es que la mayoría de veces explicamos esta diferencia por el talento natural de ciertas personas. Pero esta idea está sobrevalorada, y casi siempre es la mentalidad de crecimiento la que explica de forma más contundente esta diferencia. Y la mentalidad de crecimiento es algo que está al alcance de todos…

El genio de Mozart

Espero que hayas visto la película Amadeus (si no la has visto, te la recomiendo). En ella vemos la historia de Mozart, desde que se hizo famoso en su pre adolescencia hasta su muerte. Lo interesante de esta película es que hace mucho énfasis en la genialidad de este gran músico. En algún punto de la película vemos cómo componía sus obras: imaginaba primero toda la obra en su cabeza y luego la ponía sobre papel.

Por esto y por muchas otras razones, Mozart es considerado uno de los más grandes compositores de música clásica de todos los tiempos, y un genio de la música. Todo el mundo tiene esta misma opinión: su genialidad era casi “divina”.

Pero hay una parte de la historia de Mozart que no nos han contado… y es que su genio no fue algo caído del cielo, alguna voluntad divina que le dio ese talento natural. Mozart fue un niño que se esforzó muchísimo para aprender música a ese nivel. Su padre era un reconocido profesor, que dedicó su vida a la educación de sus dos hijos. Según sus biógrafos, cuando Mozart tenía 5 años, apenas 5 años, había acumulado más de 3.500 horas de práctica y estudio de música. Para cuando tenía 21 años, compuso recién su primera gran obra y para ese entonces había compuesto algunas obras no muy conocidas, pero que le implicaron esfuerzo y dedicación. Ese talento natural no fue tan divino después de todo.

El talento está sobrevalorado

La mayoría de personas que conozco tiene la idea de que el talento natural es algo totalmente normal. Cuando hago una pregunta sobre Mozart, si realmente fue un genio o no, casi instintivamente todo el mundo me responde que sí, que obviamente lo fue.

Y es que la idea del talento como una cualidad individual innata es algo muy común en nuestra sociedad. Es una idea que, según algunas personas, tiene mucho que ver con la teoría de la evolución de Darwin. Algunos pensadores del siglo 19 trataron de llevar la idea de evolución de las especias, de genes heredados, a otros ámbitos, como al del aprendizaje. Uno de estos pensadores fue Francis Galton que intentó popularizar la idea que el talento excepcional, la “grandeza” de ciertas personas era algo hereditario. Es decir que no todos nacemos iguales, algunos nacen para hacer cosas extraordinarias y otros no. Y esa idea se difundió, primero en los círculos científicos y luego en la opinión común. El ejemplo de Mozart es una prueba contundente.

Mis estudiantes en la Universidad

En la universidad hice un experimento. Quería saber cómo mis estudiantes explicaban el por qué a algunos le va bien o mal en los estudios.

Un mes antes del examen final de la materia, envié un deber opcional que les iba a ayudar a que se preparen para este examen.

Por cierto, mis exámenes no son tan complicados, por lo general hago ensayos a libro abierto, se trata más de reflexionar que de memorizar.

Pero de todos modos un ensayo tiene una estructura y argumentos que los estudiantes deben conocer y practicar.
Los estudiantes tenían 2 semanas para entregármelo y recibir retroalimentación.

Luego de las dos semanas, de mis 30 alumnos, solo 2 entregaron el trabajo. A ellos les corregí con mucha diligencia y hasta tuvimos unos minutos de tutorías para darles consejos y explicarles sus errores.

Pero mi plan malvado era el siguiente: las preguntas que les hice en este deber opcional eran las mismas que les puse después en el examen final. Cuando, en el examen final, les pasé las preguntas, los 2 estudiantes que habían hecho el deber, me miraron con complicidad…

Cuando corregí los trabajos, más de dos tercios de los estudiantes pasaron con las justas, unos pocos perdieron la materia y mis dos estudiantes que hicieron el trabajo tuvieron una muy buena nota. Pero ahí venía mi pregunta sobre el aprendizaje: ¿Por qué pensaban que esos dos estudiantes tuvieron una mejor nota que los demás? ¿Por qué a algunos estudiantes les va mejor que a otros? Y la mayoría respondió: “Porque son más inteligentes…”. La mayoría de personas piensa que el aprendizaje se explica más por la suerte o talento que por el esfuerzo.

El esfuerzo y dedicación explican mejor el aprendizaje

Pero según nos explica Geoff Colvin en su libro “Talent is Overrated”, durante muchos años, científicos y psicólogos han intentado encontrar el “gen” de la genialidad o éxito en pianistas, deportistas o artistas. Y la conclusión a la que llegan es que no existe ninguna diferencia genética que explique el nivel de performance de una persona. ¿Qué lo explica entonces?

Dweck nos cuenta la historia de una familia dónde las dos hijas son “genias” matemáticas. Pero cuando vemos más de cerca su historia, ella se encuentra con algo particular: la educación de los padres. El papá de estas niñas cree profundamente que el esfuerzo es la clave para aprender cualquier cosa. Para él nada puede limitarnos en nuestro deseo de aprender algo, si dedicamos tiempo y esfuerzo para aprender. La mayoría de veces, lo que explica el aprendizaje exitoso, es la constancia, esfuerzo y la mentalidad de crecimiento de una persona, que le permite sobreponerse a las dificultades que encuentra en el camino.

Un pequeño consejo

Pienso que esta idea de talento natural está mucho más incrustada en nuestro pensamiento de lo que pensamos. Es algo que creemos que es normal, nuestros padres creen que es normal y lo peor de todo, nuestros profesores creen que es normal. Pero si examinas de cerca tus emociones y pensamientos cuando aprendes algo nuevo, puedes ver claramente cuáles son tus ideas más profundas sobre el aprendizaje. Y por experiencia personal te puedo decir que si reflexionas sobre tus reacciones y tratas de pensar que con esfuerzo y dedicación vas a poder sobreponerte a las adversidades en tu aprendizaje, las cosas van cambiando poco a poco.

 

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